Abres un tarro de miel de romero que llevaba unas semanas en la despensa y está blanca y dura. ¿Se ha estropeado? No. La cristalización es un proceso natural de la miel y la de romero es de las que antes cristalizan.
Por qué cristaliza la miel
La miel es una solución de azúcares, sobre todo glucosa y fructosa, con muy poca agua. La glucosa tiende a formar cristales con el tiempo. Cuanta más glucosa tiene una miel en proporción a la fructosa, antes cristaliza. La miel de romero tiene bastante glucosa, por eso suele cristalizar en pocas semanas o meses.
La temperatura también influye: la miel cristaliza más rápido en un sitio fresco, alrededor de 14 °C, que en uno cálido.
¿Es mala señal?
No. Una miel cristalizada no está estropeada ni ha perdido calidad: sigue siendo la misma miel con otra textura. Es un proceso natural.
Cómo volver líquida la miel cristalizada
Pon el tarro, abierto, al baño maría con agua templada (por debajo de 40 °C) y remueve de vez en cuando hasta que se disuelvan los cristales. Evita el microondas y el agua hirviendo: el calor fuerte altera el aroma de la miel.
La alternativa: miel en crema
En lugar de luchar contra la cristalización, la miel en crema la aprovecha. Se bate la miel mientras cristaliza para que los cristales queden finísimos. El resultado es una miel sedosa, que no se pone dura en el tarro y se unta sin gotear.

Así es Lunabella, nuestra miel de romero en crema de la Sierra de Ayora: cruda, sin calentar y con la textura cremosa que da el batido. Si quieres saber más, lee qué es la miel de romero en crema y cómo tomarla.
Preguntas frecuentes
¿La miel cristalizada se puede comer?
Sí, se puede comer igual que la líquida. Muchas personas la prefieren así porque se unta mejor.
¿Toda la miel cristaliza?
Casi todas, antes o después. Algunas, como la de acacia, tardan mucho; otras, como la de romero o la de girasol, lo hacen antes.

